Politica sanitaria

SATSE advierte de que el conflicto en Salud evidencia un modelo agotado

El sindicato reclama al Gobierno de Navarra que deje de responder con parches y afronte una reorganización real del SNS-O: planificación ordinaria de la actividad, turnos, agendas trazables, tiempos definidos y competencias claras para cada categoría profesional.
sala de espera llena de gente

SATSE ha advertido de que la situación actual del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea no puede analizarse únicamente como un conflicto entre la Administración sanitaria y parte del colectivo médico, sino como la consecuencia de años de falta de planificación, decisiones aplazadas y dependencia de actividad extraordinaria para sostener el funcionamiento ordinario del sistema.

Para SATSE, la negativa de distintos servicios a realizar actividad fuera de jornada, el impacto previsible en las listas de espera, las auditorías de agendas, los incentivos planteados por Salud y el debate sobre el control de la actividad son síntomas de un problema estructural: el SNS-O ha acabado normalizando lo excepcional.

“Lo extraordinario no puede seguir sosteniendo la sanidad ordinaria. Un sistema público no puede depender de peonadas, guardias, prolongaciones de jornada, incentivos coyunturales o disponibilidad voluntaria para resolver lo que debería estar planificado, organizado y garantizado dentro de la jornada ordinaria”, ha señalado SATSE.

El sindicato subraya que la responsabilidad principal corresponde a la Administración, porque es quien debe gobernar el sistema, ordenar la actividad, definir funciones, planificar recursos y garantizar que todas las categorías profesionales trabajen con criterios claros, homogéneos y evaluables.

“Durante demasiados años se ha confundido gestionar la presión asistencial con transformar el sistema sanitario. Ahora se buscará apagar un incendio que lleva tiempo anunciado, pero el SNS-O no necesita otro parche ni otro gesto político: necesita organización, planificación y decisiones estructurales”, ha afirmado.

Planificación ordinaria, turnos y agendas trazables

SATSE reclama que la actividad estructural del SNS-O se organice dentro de la jornada ordinaria, con turnos, agendas informatizadas, tiempos definidos y programación real de la actividad de todas las categorías profesionales.

El sindicato considera que esta reorganización debe aplicarse con criterios de equidad y funcionalidad a todas las categorías sanitarias, respetando sus competencias y responsabilidades, pero evitando que una parte esencial de la asistencia dependa de actividad extraordinaria, decisiones individuales o disponibilidad voluntaria.

En este sentido, el sindicato no rechaza la trazabilidad, la auditoría de agendas ni el control de actividad. Al contrario, considera que son herramientas necesarias en un sistema público, siempre que se apliquen a todos los colectivos con criterios objetivos y sirvan para mejorar la organización, no para abrir una guerra entre profesionales.

SATSE advierte, no obstante, de que medir actividad no puede reducirse a contar pacientes citados o vistos. Las agendas deben reflejar la actividad real de cada categoría: atención directa, coordinación, seguimiento, educación sanitaria, gestión de casos, trabajo comunitario, formación, docencia y actividad no presencial cuando forme parte de la práctica profesional.

“La Administración no puede medir sólo lo que le resulta cómodo medir. Si se quiere ordenar el sistema, hay que visibilizar todo el trabajo que lo sostiene”, ha subrayado.

Competencias claras y responsabilidad para cada categoría

SATSE considera que el conflicto actual también evidencia la necesidad de definir con claridad qué hace cada categoría profesional, con qué respaldo, con qué tiempos y con qué responsabilidad. El sistema no puede seguir trasladando tareas de unos colectivos a otros sin cobertura normativa, sin planificación y sin reconocimiento.

“El SNS-O necesita equipos ordenados, no profesionales funcionando a golpe de sobrecarga. Cada categoría debe tener funciones claras, competencias desarrolladas, agendas propias y tiempos asignados. Sin eso, cualquier reorganización será otro parche”, ha señalado el sindicato.

Para SATSE, ordenar competencias no significa enfrentar profesiones, sino utilizar mejor todos los recursos del sistema. La Administración debe dejar de aplazar decisiones por miedo al ruido que puedan generar determinados cambios organizativos.

La salida no es otro incentivo ni otro cambio de cara

SATSE advierte de que los incentivos coyunturales pueden aliviar puntualmente una lista de espera, pero no transforman el sistema. Del mismo modo, el sindicato considera que un eventual cambio en la cabeza visible del Departamento de Salud, como están pidiendo otros sindicatos, no resolvería por sí solo una crisis que es estructural.

 “Cambiar nombres puede servir para intentar cerrar una crisis política, pero no para transformar un modelo agotado. Son actos de maquillaje que ya hemos visto muchas veces sin éxito alguno”, ha señalado SATSE.
SATSE reclama una hoja de ruta real para el SNS-O

El sindicato reclama al Gobierno de Navarra una hoja de ruta urgente y evaluable que incluya, al menos:

  1. Planificación de la actividad ordinaria dentro de la jornada ordinaria.
  2. Organización por turnos y agendas trazables en todas las categorías sanitarias.
  3. Tiempos definidos para cada actividad profesional.
  4. Auditoría pública de actividad ordinaria, actividad extraordinaria, listas de espera y derivaciones.
  5. Definición clara de funciones y competencias de cada categoría, con respaldo normativo y organizativo.
  6. Criterios homogéneos de programación, evaluación y rendición de cuentas.
  7. Medidas estructurales para reducir la dependencia de peonadas, prolongaciones de jornada e incentivos coyunturales.

Para el sindicato, el momento exige altura política y valentía gestora. “La Administración debe dejar de mirar sólo al conflicto inmediato y empezar a ordenar el futuro del sistema. Sin planificación, sin turnos, sin agendas reales, sin tiempos definidos y sin competencias claras, no habrá un servicio sanitario que aguante”, ha finalizado.