Profesional

SATSE exige una inversión real y efectiva en cuidados ante el aumento del envejecimiento y la cronicidad

SATSE reclama más enfermeras, especialistas y fisioterapeutas, estabilidad laboral y el despliegue de la enfermera escolar para sostener el modelo sociosanitario y evitar costes futuros.
SATSE reclama más enfermeras y fisioterapeutas

La organización ha valorado que el Gobierno de Navarra haya puesto a disposición pública el Diagnóstico de la Atención Sociosanitaria de Navarra, porque supone un reconocimiento institucional de una realidad que profesionales y ciudadanía llevan años advirtiendo: Navarra afronta un cambio demográfico y asistencial que exige una respuesta decidida. Sin embargo, el sindicato subraya que un diagnóstico, por sí solo, no cambia nada si no viene acompañado de financiación suficiente y un plan ambicioso de recursos humanos.

“La clave no está en describir el problema, sino en dotar la solución: más inversión en cuidados”, señalan desde SATSE.

El documento sitúa en primer plano el envejecimiento, la cronicidad y la dependencia. El propio Gobierno indica que la población mayor de 65 años representa ya en torno al 20,7% en Navarra y que alcanzará aproximadamente el 25,7% en 2038.

Al mismo tiempo, se observa un incremento relevante de la pluripatología: cerca de 69.000 personas conviven con tres o más problemas de salud crónicos priorizados, lo que supone un aumento notable en la última década y afecta sobre todo a población mayor. La organización advierte de que estos indicadores no pueden abordarse con medidas parciales o con “parches” organizativos.

“Más edad, más cronicidad y más vulnerabilidad significan más necesidad de cuidados continuados, en domicilio y en comunidad. Y eso solo se garantiza con enfermeras y fisioterapeutas suficientes, con estabilidad y con capacidad real de desarrollar todo su potencial”, afirman.

En opinión de SATSE, el modelo sociosanitario que Navarra necesita no puede depender de plantillas infradimensionadas ni de una temporalidad que rompe la continuidad asistencial. E insiste en que invertir en cuidados no es un gasto sino una decisión de eficiencia y sostenibilidad. Reforzar la enfermería y la fisioterapia en Atención Primaria y en el ámbito sociosanitario mejora la prevención de complicaciones, la educación para la salud, el seguimiento de crónicos, el control de síntomas y la recuperación funcional.

“Cuando el sistema no llega a tiempo con cuidados, la factura llega después en forma de urgencias saturadas, ingresos evitables, estancias más largas, dependencia acelerada y familias desbordadas. Lo que hoy no se invierte en cuidados, se acaba pagando mañana”, sentencia el sindicato.

En este contexto, SATSE recuerda que el problema de falta de profesionales es estructural en el conjunto del Estado y afecta a la capacidad de retener y atraer talento. La precariedad, la sobrecarga y la rotación desincentivan la permanencia y deterioran la calidad del trabajo. Una problemática que ya ocurre en diversos servicios y ámbitos del SNS-O como la planta 1ª Maternal (HUN-B), la E1 de Geriatría (HUN-A), o la Hospitalización a domicilio, de Tudela, entre otras muchas. 

“Navarra no puede normalizar contratos encadenados y plantillas escasas si quiere sostener una atención sólida. Sin estabilidad, no hay continuidad; sin continuidad, no hay cuidados de calidad”, advierte la organización sindical. 

SATSE pone también el foco en la fisioterapia. El diagnóstico señala un aumento de limitaciones funcionales y necesidades de apoyo para actividades básicas, ámbitos en los que la intervención del fisioterapeuta es determinante para mantener autonomía, reducir dolor y evitar deterioro. Sin embargo, el sindicato denuncia que la fisioterapia sigue siendo insuficiente en determinados niveles asistenciales, con especial inciso en Atención Primaria, lo que obliga a actuar de forma urgente para que la población pueda acceder a estas prestaciones de manera efectiva y no tardía, y no se vea obligada a asistir al ámbito privado, con las consecuencias económicas que conlleva.

Por todo ello, la organización exige que la futura estrategia sociosanitaria se concrete con presupuesto eficaz y un plan de recursos humanos que incremente plantillas y plazas estructurales, reduzca la temporalidad y garantice continuidad asistencial. El sindicato reclama, además, un impulso real a las especialidades enfermeras con plazas y funciones definidas allí donde la complejidad lo exige, como pediatría, salud mental, comunitaria o geriatría, y el despliegue de figuras clave para la prevención y la equidad, como la enfermera escolar, especialmente ante el aumento de necesidades de salud y bienestar en la población infantil y adolescente.