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No nos callamos y reclamamos mejoras en nuestros derechos y unas condiciones de trabajo dignas

Bajo el lema “Las enfermeras ya no se callan”, SATSE Navarra se suma a la campaña impulsada por el Sindicato de Enfermería para denunciar que el sistema sanitario ha normalizado durante demasiado tiempo la sobrecarga, la precariedad y la invisibilizarían del trabajo enfermero.
No nos callamos y reclamamos mejoras en nuestros derechos y unas condiciones de trabajo dignas

Enfermeras y enfermeros alzan su voz, con motivo del Día Internacional de la Enfermera, para defender los cuidados que prestan a la ciudadanía y reivindicar unas condiciones laborales y profesionales dignas. Bajo el lema “Las enfermeras ya no se callan”, SATSE Navarra se suma a la campaña impulsada por el Sindicato de Enfermería para denunciar que el sistema sanitario ha normalizado durante demasiado tiempo la sobrecarga, la precariedad y la invisibilizarían del trabajo enfermero.

La organización advierte de que esta reivindicación adquiere una especial relevancia en la Comunidad Foral, en un contexto marcado por la presión asistencial, la tensión en las listas de espera, la saturación de Atención Primaria, la falta de planificación ordinaria y el conflicto abierto en torno a la organización del SNS-O. Para el Sindicato, la situación actual no puede analizarse como un problema puntual ni reducirse a un choque entre colectivos profesionales: es el síntoma de un modelo sanitario agotado.

El silencio se ha roto

El Sindicato recuerda que las enfermeras han sostenido durante años una parte esencial del sistema sanitario desde la responsabilidad, la profesionalidad y, muchas veces, desde el silencio. Pero advierte de que ese silencio “ya no puede seguir siendo la coartada para no abordar los problemas de fondo”.

“La vocación no puede sustituir a las plantillas. El compromiso no puede tapar la falta de planificación. Y la responsabilidad de las enfermeras no puede seguir utilizándose para sostener déficits organizativos que la Administración no afronta con la profundidad necesaria”, afirma SATSE.

La campaña estatal del Día Internacional de la Enfermera parte precisamente de esa idea: las enfermeras dejan atrás la resignación silenciosa para defender los cuidados, dignificar la profesión y reclamar los cambios que necesita el sistema sanitario. 

En esos cambios, las condiciones laborales de las enfermeras tienen una repercusión directa en la atención que reciben las personas. Cuando faltan enfermeras, cuando las plantillas trabajan al límite o cuando no se sustituyen adecuadamente ausencias, bajas, permisos o vacaciones, se reduce el tiempo disponible para vigilar, prevenir, acompañar, explicar, educar en salud y detectar complicaciones.

La organización advierte de que el deterioro de las condiciones de trabajo repercute especialmente en los pacientes más vulnerables: personas mayores, pluripatológicas, crónicas, dependientes, pacientes que requieren seguimiento continuado, personas atendidas en urgencias, hospitalización, centros de salud o domicilios. La sobrecarga enfermera reduce la capacidad del sistema para prevenir, promover hábitos saludables, acompañar procesos crónicos y sostener cuidados seguros.

Navarra necesita planificación, no más parches

SATSE considera que la situación del SNS-O exige una reforma profunda del modelo organizativo, y no nuevas medidas coyunturales. La organización ya ha advertido en anteriores posicionamientos de que lo extraordinario no puede seguir sosteniendo la sanidad ordinaria y de que la Administración no puede limitarse a encadenar soluciones parciales ante problemas estructurales.

Para el Sindicato, Navarra necesita una sanidad pública que gobierne mejor sus recursos, planifique la actividad ordinaria, refuerce la Atención Primaria, desarrolle las competencias enfermeras, reconozca las especialidades, incorpore más fisioterapia y sitúe los cuidados, la prevención y la eficiencia pública en el centro del sistema. Esta línea enlaza con el análisis de la organización sobre la situación del SNS-O, que plantea que el problema no se resuelve enfrentando colectivos, sino gobernando agendas, organizando turnos, desarrollando competencias, reforzando cuidados y apostando por prevención.

Punto informativo en el HUN

Con motivo del Día Internacional de la Enfermera, SATSE instalará un punto informativo en la puerta del CCI del Hospital Universitario de Navarra, de 10:00 a 14:00 horas, para dar a conocer a profesionales y ciudadanía el porqué de esta campaña y trasladar sus principales reivindicaciones.

Durante la jornada, delegadas de SATSE informarán sobre la situación actual de la enfermería, el impacto de sus condiciones laborales en la calidad de los cuidados y la necesidad de avanzar hacia un modelo sanitario que reconozca de verdad el papel de las enfermeras. Además, conmemorará el Día Internacional de la Enfermera con un detalle dirigido a las enfermeras y enfermeros que se acerquen al stand.

Reivindicaciones pendientes

En este Día Internacional de la Enfermera, SATSE reclama medidas concretas y no nuevos discursos de reconocimiento vacío. Entre ellas, exige más enfermeras, cobertura real de ausencias, estabilidad laboral, desarrollo efectivo de las especialidades enfermeras, reconocimiento del espacio competencial propio, participación en la gestión y en la toma de decisiones, implantación de la enfermera escolar y mejoras reales en conciliación, salud laboral y condiciones de trabajo.

El Sindicato reclama también la aprobación de la Ley de ratios enfermeras, la aplicación de las mejoras contempladas en el Estatuto Marco y reformas normativas pendientes como la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y la Ley del Medicamento, atendiendo a las competencias y funciones reales de las enfermeras. La organización sitúa estas demandas en el Día Internacional de la Enfermera como imprescindibles para garantizar cuidados seguros, reconocimiento profesional y sistemas sanitarios sostenibles.

SATSE Navarra insiste en que invertir en enfermería no es un gasto, sino una garantía de salud. “Sin enfermeras suficientes, sin condiciones dignas y sin un modelo que aproveche todo su potencial, no hay calidad asistencial, no hay seguridad del paciente y no hay futuro para la sanidad pública”, concluye.