Laboral
Depresión y ansiedad, principales “impactos” del trabajo de las enfermeras en su salud mental
13.04.26 | Estatal
Un nuevo estudio del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) concluye que los principales daños sobre la salud mental del personal sanitario derivados de la exposición a factores psicosociales son de tipo emocional, destacando la depresión, la ansiedad, la tensión o el agotamiento emocional.
En base a un análisis detallado de diferente literatura científica, el estudio señala que los factores de riesgo psicosocial con mayor impacto sobre la salud mental del personal sanitario son las altas demandas psicológicas, la falta de control y autonomía, el bajo apoyo social y la sobrecarga de trabajo.
También apunta a los distintos factores de riesgo asociados al tiempo de trabajo, desde el trabajo a turnos o nocturno a la prolongación de la jornada.
Trauma
Una inadecuada organización de la carga o el tiempo de trabajo, junto con un escaso control y un bajo apoyo social, generan unas elevadas exigencias, tanto en el plano cognitivo como en el emocional, al tratar de manera permanente con personas en situaciones muy complejas -trauma, dolor, muerte- y de enorme vulnerabilidad.
Todos estos riesgos explican su asociación con la sintomatología depresiva, la fatiga física y emocional o los daños fisiológicos asociados al estrés negativo.
Estudio internacional
En concreto, el estudio, titulado “Síntesis de la evidencia sobre factores de riesgo psicosocial y salud mental en el personal sanitario”, ha examinado la asociación que la literatura científica ha establecido entre los factores de riesgo psicosocial y la salud mental en el personal sanitario.
Esta literatura científica se compone principalmente de estudios centrados en el personal de Enfermería y médico, ubicados en hospitales de distintos países.
Además de la depresión, la ansiedad, la tensión o el agotamiento emocional, el estudio afirma que otros daños con una estrecha conexión con la salud mental son los trastornos del sueño (mayormente relacionados con el tiempo de trabajo), la fatiga física y el consumo de psicotrópicos.
Burnout
Apunta también que el marcado componente emocional de la experiencia laboral del personal sanitario entronca con la alta incidencia del síndrome de burnout en el sector, fruto del desgaste emocional que produce el trato con pacientes en combinación con el resto de los factores de riesgo estudiados.
De otro lado, la violencia en el ámbito sanitario va también conectada a la exposición a factores de riesgo psicosocial, sin olvidar la potencial influencia de los síntomas del síndrome de burnout en aumentar el riesgo de que se produzcan agresiones físicas o verbales.
Ley riesgos laborales
El estudio recuerda que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que cualquier empresa (pública o privada) debe garantizar la seguridad y salud de sus personas trabajadoras y llevar a cabo una prevención de sus riesgos laborales, algo que se extiende también a los riesgos psicosociales.
Por ello, se deben facilitar los procesos de identificación de factores de riesgo psicosocial e intervenir para prevenir el deterioro de la salud mental. Además, hay que concienciar y sensibilizar sobre la importancia de proteger la salud mental, actuando preventivamente sobre dichos factores de riesgo psicosocial.
“Gestionar los riesgos psicosociales del personal sanitario puede no solo prevenir el deterioro de su salud mental, sino también contribuir a proporcionar un servicio asistencial de calidad, satisfaciendo, por tanto, a la totalidad de la población”, concluye.