SATSE Navarra y ANPE reclaman la evaluación del programa piloto de Enfermera Escolar presentado por la Consejería de Salud

28 junio 2018

Según el cronograma presentado, las enfermeras se incorporaban en octubre del 2017, hasta diciembre se planificaban las intervenciones, en enero se ponían en marcha las actividades y, ahora, en junio,  se evalúan los resultados.

Los Sindicatos de Enfermería de Navarra, SATSE, y del profesorado de la enseñanza pública, ANPE, coincidiendo con el cierre del curso escolar, vuelven a solicitar la inclusión de la enfermera escolar en la plantilla de cada centro educativo de la Comunidad Foral. De igual manera, los sindicatos quieren conocer los detalles de la evolución del programa piloto de Enfermería Escolar, presentado el pasado mes de septiembre, en el que se anunciaba de forma muy satisfactoria cómo 4.500 escolares del barrio pamplonés de Mendillorri y de la comarca de la Sakana podrían beneficiarse de la nueva figura de enfermera/o escolar gracias a la designación de una enfermera a turno completo y otra a media jornada para el análisis, planificación, ejecución y evaluación de los objetivos y actividades.

 

SATSE y ANPE ya expresaron sus dudas al entender que una Enfermera Escolar debe estar dentro del centro educativo, aplicando y llevando a cabo, de forma personaliza y con un ratio manejable de alumnos por enfermera, todas las funciones preventivas, formativas y asistenciales propias de una Enfermera Escolar,  imposibles de ejecutar si la profesional debe desplazarse entre 15 centros escolares para atender  a más de 2.400 escolares de la comarca de la Sakana, o atender en media jornada a los más de 2.000 escolares del modelo de Mendillorri.

 

Tras nueve meses desde que se presentara el programa, la información que ha llegado sobre la evolución del piloto es desalentadora. No se conoce el análisis y la planificación de las intervenciones a realizar que, se supone, se realizó de octubre a diciembre. Tampoco si se han conseguido los objetivos previstos en la cartera de servicios y todavía, a finales de junio, no se conoce la evaluación ni resultados de la experiencia de ambas enfermeras con la única explicación por parte de la Consejería de Salud de que habrá que esperar un año más. De nuevo, los compromisos del Consejero de Salud con Enfermería se quedan en sus notas de prensa.

 

La conclusión, afirman desde los sindicatos, es que “a pesar de las puestas en escena y los titulares grandilocuentes, un año más, Navarra suspende en la atención sanitaria a los niños en los colegios puesto que, es evidente, este año la Enfermera Escolar sólo ha sido una realidad en los papeles de la Consejería de Salud, aunque fuera de aquella manera en la que lo planteaban”.

 

La verdadera Enfermería Escolar, una obligación pendiente en Navarra

 

SATSE y ANPE aseveran que contar con una enfermera o enfermero en un centro educativo favorece la tranquilidad y seguridad de los padres que saben que sus hijos están en manos de profesionales sanitarios cualificados que pueden atenderles ante cualquier imprevisto.

De igual manera, el profesional de Enfermería puede desarrollar un papel fundamental como agente mediador entre los padres y el profesorado del centro escolar de cara a mejorar los hábitos de salud de todos sus estudiantes, dándoles a conocer la mejor forma para cuidarse ellos mismos y cuidar a los demás. También entiende que la presencia de una enfermera o enfermero en el centro escolar evitaría que el profesorado tenga que asumir responsabilidades para las que no tiene competencias ni formación específica.

 

SATSE y ANPE quieren recordar la importancia de contar con enfermeras y enfermeros que velen por la salud de los escolares en su día a día, una labor clave en los centros educativos para reducir el elevado porcentaje de niños y jóvenes españoles con sobrepeso. Según el último informe de la OCDE, cerca del 40 por ciento de los niños y jóvenes entre 8 y 17 años tienen sobrepeso en España, mientras que la media de los países de la OCDE es un 24,6 por ciento.

Por último, ambos sindicatos recuerdan que la adquisición de hábitos de vida saludables en edades tempranas conlleva la reducción de riesgos de tener enfermedades futuras, con el consiguiente beneficio para la salud y el bienestar de las personas y el ahorro económico para el sistema sanitario.