SATSE Navarra: “Todo lo que implique una valoración de síntomas debe hacerlo un profesional de Enfermería”

18 agosto 2020

En este contexto de crisis sanitaria, y con el fin del verano, la inminente vuelta al colegio y la llegada del frío, es imprescindible agilizar la inclusión y refuerzo de Enfermería en los servicios destinados a la detección precoz, análisis y evaluación de síntomas, más conocido como triaje. Una labor que sólo el personal de Enfermería o el personal médico tiene la capacidad, formación, competencia y experiencia para realizar.

El Sindicato de Enfermería en Navarra, SATSE, ha reclamado el papel de la Enfermería para todos aquellos puestos que requieran una evaluación de síntomas con el fin de poder determinar si un paciente debe ser atendido por personal médico, de Enfermería, en urgencia o con autocuidado domiciliario, especialmente durante la actual situación sanitaria en la que los síntomas de la COVID-19 son fácilmente confundibles con otras enfermedades leves y/o habituales.

En este contexto de crisis sanitaria, y con el fin del verano, la inminente vuelta al colegio y la llegada del frío, es imprescindible agilizar la inclusión y refuerzo de Enfermería en los servicios destinados a la detección precoz, análisis y evaluación de síntomas, más conocido como triaje. Una labor que sólo el personal de Enfermería o el personal médico tiene la capacidad, formación, competencia y experiencia para realizar.

Por este motivo, el Sindicato de Enfermería insta a la Administración a efectuar reformas rápidas y muy directas, en primer lugar, sobre la Atención Primaria que eviten la actual desatención presencial de los centros de salud, la desesperación de los pacientes para ser atendidos correctamente y la frustración de los profesionales que cuentan con protocolos poco eficientes en el día a día. 

Desde el inicio de la pandemia, el Sindicato de Enfermería ha insistido en la necesidad de fortalecer la Atención Primaria para que pueda ejercer como muro de contención del coronavirus, sin embargo, casi seis meses después las medidas adoptadas sólo han servido para empeorar un servicio de por sí saturado recayendo en los hombros de los y las profesionales las consecuencias de una mala planificación y una gestión que no consigue el equilibrio entre la atención al paciente y la seguridad del profesional.

En este sentido, una actuación necesaria pasa por el cambio en la de recepción de las llamadas de pacientes. Para SATSE resulta incomprensible que sea el personal administrativo quien esté realizando los triajes telefónicos en los centros de salud, con el consiguiente riesgo de equivocación, debido a la falta de formación sanitaria de este personal que no tiene por qué cargar con una responsabilidad que no le corresponde.

La atención y triaje telefónico en los centros de salud es una labor que corresponde a Enfermería que será la que identifique, derive y/o atienda directamente al paciente, dándole una cita o indicando pautas para su autocuidado en casa. De esta forma, el personal administrativo podrá dedicarse a las funciones propias de su puesto de trabajo con la tranquilidad de no haber cometido una irresponsabilidad.

Además, es urgente que la Administración refuerce, de verdad, las plantillas de Enfermería en los centros de Salud para atender el triaje y las consultas telefónicas y/o presenciales. Es necesario que la Administración les dote de los equipos de protección necesarios así como de un estocaje amplio y continuo para que las consultas presenciales se realicen con total seguridad, tanto para el paciente como para el profesional.

Según el Sindicato de Enfermería “con un buen triaje previo y la adopción de todas las medidas de seguridad existentes no tiene sentido que la población no pueda acudir a su centro de salud y ser atendidos en patologías que, de otra forma, pueden acabar complicándose”.

En lo que respecta al rastreo y detección de pacientes COVID, servicio que depende de Atención Primaria, SATSE exige un aumento de profesionales de Enfermería al cargo de este servicio -actualmente con 52 fijos y lejos de los 130 aconsejados- que cumpla con los ratios mínimos aconsejados por las autoridades sanitarias (1 por cada 5.000 habitantes), pensando sobre todo que, a partir de septiembre, el riesgo de contagio va a ser exponencialmente alto.

Para SATSE “aunque el rastreo de casos no implique obligatoriamente la capacitación sanitaria, es necesario que sea una profesional de Enfermería quién lo lleve a cabo puesto que es quien va a saber identificar síntomas y cuadros clínicos de la persona sospechosa, y la consiguiente evaluación del paciente como caso estrecho o no de un positivo”.  Y añaden, “Un análisis que, sin formación sanitaria, no sólo es imposible de realizar sino que puede ser una grave irresponsabilidad”

Por otro lado, además de ser una figura indispensable para agilizar los triajes en los centros de salud y necesaria en el rastreo de casos sospechosos por COVID, la enfermera se hace imprescindible en los colegios y centros educativos en la tan temida vuelta a las clases. Para SATSE, es más necesario que nunca la inclusión de la enfermera escolar que, además de educar en salud y llevar el seguimiento de los problemas sanitarios de los escolares, ejerza de primera puerta en el control epidemiológico del centro escolar.

La enfermera escolarse va a convertir en el principal descongestionante de los centros de Salud, identificando tempranamente aquellos posibles sospechoso, distinguiendo síntomas de enfermedades típicas como otitis, gastroenteritis, o catarros que ahora no serían atendidos directamente en los centros de salud. Incluso, en caso de sospecha positiva, podría llegar a realizar las pruebas de detección en el mismo centro, evitando así, el traslado a consultas y el posterior traslado a Refena.

En lo que respecta a los teléfonos de atención sanitaria al ciudadano como son el de la Enfermera-consejo o el 112, para el Sindicato de Enfermería resulta lógico que la población, ante la actual situación en los centros de Salud, acabe llamando  y saturando líneas que son para urgencias con patologías que no lo son o sospecha COVID. Para evitar el colapso y desatención es urgente que la Administración habilite el servicio de la Enfermera-Consejo las 24 horas del día y no sólo unas horas, poniendo a disposición del ciudadano más líneas de teléfono y reforzando el servicio con un número mayor de profesionales que atienden las llamadas.

Por último, tras las terribles situaciones que se han vivido en las residencias y centros sociosanitarios, que han puesto en evidencia la precaria situación y falta de recursos profesionales con los que cuentan la mayoría de ellas, el Sindicato de Enfermería insiste al Gobierno de Navarra en la necesidad de aumentar la plantilla de Enfermería en los centros así como que sea una enfermera/o quien lidere la necesaria coordinación y comunicación entre los ámbitos sanitarios y de servicios sociales con el fin lograr una mejor atención sociosanitaria a los mayores residentes.

Por todos los motivos y situaciones citadas, para el Sindicato de Enfermería es  imprescindible que la Administración actúe de forma urgente e incluya, refuerce y aumente las plantillas de Enfermería en todos los servicios donde se necesite detección, atención y cuidados, evitando así una disgregación de funciones y agilizando una correcta atención al paciente.