SATSE Navarra: La remodelación de Atención Primaria pasa por una reestructuración de organización, plantillas y competencias

10 septiembre 2020

Por el carácter polivante de la profesión y la naturaleza de la misma como disciplina que otorga cuidados específicos a la comunidad, la enfermera se convierte en el profesional clave para la consecución de los objetivos de un cambio de la Atención Primaria

El Sindicato de Enfermería en Navarra, SATSE, reclama al Gobierno de Navarra que centre sus esfuerzos y recursos en elaborar un verdadero plan de remodelación de la Atención Primaria en donde se apueste por una reconstrucción integral y transversal de organización y competencias así como de redimensión de las plantillas adecuadas a las funciones y volumen de trabajo de cada estamento.

Para SATSE, el actual “nuevo modelo” propuesto por la Consejería de Salud, por el cual el personal administrativo debe hacerse responsable en la decisión sobre qué patología debe ser vista por el profesional más adecuado, así como decidir si debe ser mediante consulta presencial o no presencial, solo es un arriesgado parche para salir del paso ante las críticas que lleva recibiendo el actual modelo de atención en los centros de salud, no sólo en el contexto coronavirus – que ha agravado la problemática- , sino desde mucho antes.

El pasado 1 de septiembre, en comisión parlamentaria, la consejera de Salud, Santos Induráin, hacía referencia continuamente a que, en la Atención Primaria,  se están trabajando en nuevas “medidas organizativas”, “nuevas líneas de trabajo”, que tienen “previsto realizar acciones específicas”, que se van a “llevar a cabo varias acciones para lograr una disponibilidad de recursos”, que durante la pandemia, la Atención Primaria se ha contenido “gracias a la gran cantidad de acciones que se han hecho”…

Sin embargo, y a pesar de tanta nueva acción y tan poca concreción, la realidad es que su propuesta de organización se resume en saturar un estamento con funciones que no les corresponde en detrimento, tanto de sus profesionales administrativos como de los pacientes que, tal como han dicho desde la organización sindical que les representa, se encuentran con un “muro de dificultades” al no poder dar respuesta a la demanda de la población por la “escasa o nula formación recibida”.

Para el Sindicato de Enfermería, la remodelación de Atención Primaria es una necesidad que viene de lejos y que debe responder a objetivos muy concretos como son la continuidad asistencial integral al paciente, la presencialidad eficiente, la educación sanitaria, prevención y fomento del autocuidado, la disrupción de la dependencia hospitalaria para evitar un derroche de recursos, la atención prolongada de crónicos y pluripatológicos en Primaria y no en el hospital… son objetivos que necesitan de un profundo cambio a nivel organizativo, normativo, económico, educacional y social, y no puede sacarse pecho cuando se parchea, más si cabe en el contexto de una crisis sanitaria que ha puesto en jaque a todo el sistema navarro de salud.

Para SATSE es necesario actuar en todas las áreas de la primaria, desde el aumento y adecuación de plantillas en lo urbano y en lo rural -convocando oposiciones con mayor número de plazas y con resoluciones ágiles-, compensación de funciones conforme a formación, capacidad y competencia, adecuación a sistemas de teleasistencia, actualización de la normativa y legalidad vigente, adecuación de retribuciones y complementos adecuados, cupos y ratios aconsejables, circuitos de información… entre otras muchas

La Enfermería, clave en la transformación de la Atención Primaria

El Sindicato de Enfermería ha reivindicado en numerosas ocasiones el papel de las y los profesionales de Enfermería en la transformación de la Atención Primaria. Por el carácter polivante de la profesión y la naturaleza de la misma como disciplina que otorga cuidados específicos a la comunidad, la enfermera se convierte en el profesional clave para la consecución de los objetivos mencionados.

Por su formación y competencia Enfermería puede y debe hacerse cargo de todos aquellos puestos de trabajo en los que se requiera una valoración de signos y síntomas, es decir, un triaje como el que se da en los centros de salud o en el hospital, donde actualmente ya lo hace Enfermería

“Si normativamente se ampara y da cobertura legal a un verdadero triaje, si tecnológicamente se implantan los sistemas informáticos para que haya un registro único de signos y síntomas, y si se adecuan las plantillas a estos puestos de trabajo la agilidad y efectividad en la atención telefónica y/o presencial en los centros de salud puede garantizarse” apuntan desde el Sindicato.

Para SATSE resulta incomprensible que sea el personal administrativo quien esté realizando los triajes telefónicos en los centros de salud, con el consiguiente riesgo de equivocación, debido a la falta de formación sanitaria de este personal que no tiene por qué cargar con una responsabilidad que no le corresponde.

La atención y triaje telefónico en los centros de salud es una labor que corresponde a Enfermería que será la que identifique, derive y/o atienda directamente al paciente, dándole una cita o indicando pautas para su autocuidado en casa. De esta forma, el personal administrativo podrá dedicarse a las funciones propias de su puesto de trabajo con la tranquilidad de no haber cometido una irresponsabilidad.

Por otro lado, este nuevo modelo debe apostar por la formación y educación sanitaria desde edades bien tempranas, es por eso que desde SATSE se insiste en la importancia dela inclusión de la Enfermera Escolar. “Es la manera de ir, poco a poco y de forma generacional, enseñando buenos hábitos de salud, higiene y autocuidado, y la manera de evitar pacientes crónicos y dependientes del sistema sanitario” según SATSE.

Además, tras las terribles situaciones que se han vivido en las residencias y centros sociosanitarios, que han puesto en evidencia la precaria situación y falta de recursos profesionales con los que cuentan la mayoría de ellas, el Sindicato de Enfermería insiste al Gobierno de Navarra en la necesidad de aumentar la plantilla de Enfermería en los centros así como que sea una enfermera/o quien lidere la necesaria coordinación y comunicación entre los ámbitos sanitarios y de servicios sociales con el fin lograr una mejor atención sociosanitaria a los mayores residentes.

En definitiva, para SATSE, el Gobierno de Navarra debe apostar de forma decidida para que el sistema sanitario de la comunidad pivote sobre la Atención Primaria, en lo urbano y lo rural y ponga, como tantas veces ha dicho en sus declaraciones pero que, casi nunca, se traduce en acciones, a la Enfermería en el lugar que le corresponde, a sabiendas de su valor potencial en la asistencia del futuro, cuyo grueso pasará por las enfermedades crónicas y la asistencia a una población cada vez más longeva.