SATSE Navarra advierte: “La Enfermería está al borde de la huelga”

16 octubre 2020

El Sindicato de Enfermería lanza una advertencia explícita a la Administración para que contemple inmediatamente un nuevo escenario de diálogo y negociación donde impere el respeto a una profesión

El Sindicato de Enfermería en Navarra, SATSE, ha denunciado las condiciones en las que están trabajando actualmente las enfermeras y enfermeros de la comunidad, con un volumen de funciones y nuevas tareas que excede en mucho y a diario las jornadas de trabajo, así como una, cada vez mayor, ausencia de respaldo normativo a las órdenes y directrices que se les dan en el día a día desde la Dirección de Salud.

Desde que finalizara el estado de alarma, la Consejería de Salud ha ido dando tumbos en las decisiones que ha tomado relativas a la organización, plantillas, protocolos, funciones y tareas, especialmente en la Atención Primaria, y cuya consecuencia ha sido un absoluto caos en la atención al paciente y una desorientación de las plantillas de la mayoría de los centros de salud.

El Sindicato de Enfermería, que ha denunciado en numerosas ocasiones la mala gestión y la improvisación de las acciones de la Consejería de Salud, ha intentado hasta en 5 ocasiones reunirse con la gerencia del Servicio Navarro de Salud, con la gerencia de Atención Primaria y con la dirección de Salud para trasladar todas las irregularidades que se están cometiendo así como el enfado y frustración de la mayoría de las profesionales de Enfermería en la actual situación epidemiológica y estacional.

Sin embargo, nadie en la Consejería de Salud ha dado respuesta ni a las peticiones de reunión ni a la multitud de información solicitada sobre las medidas y planes que se van implantando unidireccionalmente. Peticiones que provienen del sindicato que mayor representación tiene en la Enfermería y, por tanto, una constatación más de que las condiciones laborales y las inquietudes de gran parte de plantilla de Salud no son prioritarias en un momento en el que el sistema sanitario y su personal enfermero están al borde del colapso.

La actual situación en la mayoría consultas de Atención Primaria de toda la comunidad, donde el acceso de la población a la asistencia resulta casi imposible, sumado al embudo acumulado en las consultas de Enfermería y Medicina, y con la ineficacia de las medidas propuestas como el triaje administrativo o la inclusión de Técnicos Auxiliares de Enfermería para resolver el problema asistencial, ha llegado a un punto de no retorno en las plantillas.

En este contexto, donde el coronavirus está arrasando no solo entre la población sino también entre los profesionales sanitarios, en lugar de aliviar la presión asistencial con más personal cualificado para estas necesidades, la Consejería de Salud está añadiendo a la plantilla actual de Enfermería, escasa de facto, nuevas tareas que ni le competen ni descongestionan sus propias consultas, como es, por ejemplo, la obligación de valorar y gestionar, según el criterio de la enfermera, las altas y bajas de los pacientes, una funciones que es competencia exclusiva de los médicos y para la que Enfermería no tiene competencia ni respaldo legal que le cubra en caso de error.

Para SATSE, que ya rozaba lo impresentable la utilización que ha hecho la Administración de la Enfermería desde la primera ola de esta pandemia, al prometer condiciones que no han llegado, como es la dotación de vehículos para la atención domiciliaria por ejemplo, para que las enfermeras y enfermeros no tuvieran que acudir con sus coches particulares a domicilios con paciente COVID, o mejoras económicas, o mejoras en las condiciones de los contratos, ha llegado el momento de que la Enfermería se acoja al derecho de huelga, como única forma viable de lograr el respeto que se merecen las enfermeras y enfermeros y de los que se ríen día a día con sus acciones.

En este sentido, el Sindicato de Enfermería lanza una advertencia explícita a la Administración para que contemple inmediatamente un nuevo escenario de diálogo y negociación donde impere el respeto a una profesión que lo ha dado todo desde el primer momento y a la que, ahora, están empujando al borde de la huelga.

Y apuntan desde SATSE que “no vamos a tolerar que los profesionales más transversales y polivalentes que tiene el Servicio Navarro de Salud sean maltratados continuamente y enterrados bajo una pila de directrices sin sentido ni justificación, cuya consecuencia más directa es la depresión y negativa a trabajar aunque eso les conlleve sanciones”.  Y sigue “La población debe entender que sus enfermeras y enfermeros están ahogados, agotados y psicológicamente derrotados, y agradecerán enormemente todo el apoyo para presionar a la Administración con el único fin de que cuiden de quienes cuidan de todos”.